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Encuentro Nacional de Kayakistas, Nahuel Huapi

julio 26, 2019 — by Andar Extremo0

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Encuentro Nacional de Kayakistas, Nahuel Huapi

julio 26, 2019 — by Andar Extremo0

Del 2 al 5 de marzo en Villa La Angostura, se llevó a cabo el 17 Encuentro Nacional de Kayakistas Nahuel Huapi 2019, donde participaron más de 70 palistas de diferentes lugares del país. En la nota, Alejandro Routurou nos cuenta su experiencia.

por Alejandro Routurou texto y fotos

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Me enteré de esta travesía una tarde de diciembre del año pasado, mientras tomaba unos mates con unos amigos kayakistas durante la travesía Dolores-San Clemente que organiza todos los años el legendario Capitán Alfredo Barragán. Ni bien volví Buenos Aires, todavía con las bolsas estancas colgando en el tender y equipo de la travesía lavándose, me puse a averiguar fechas, recorrido, distancias, quienes la organizaban, etc.
Fue recién a principios de febrero, después de definir algunas cuestiones de trabajo y agenda, que me inscribí con mi amigo Víctor Tillería de Zapala, a quien no me costó mucho convencer para que me acompañe. Por suerte, siempre encuentro “víctimas” que me siguen en mis viajes de montaña o travesías en kayak.

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Estaba muy motivado y tenía muchas expectativas en participar de esta travesía. En primer lugar, porque iba a ser mi primera experiencia remando en kayak en lagos patagónicos con esos paisajes increíbles y todo lo que eso significa y por el otro, para darle una mano a mi amigo Víctor (trasplantado de riñón hace menos de un año) en la difusión sobre donación y trasplante de órganos. Cabe mencionar que estoy muy involucrado con la temática no sólo porque trabajo en Prensa del INCUCAI hace varios años, sino también porque tengo amigos trasplantados con quienes en otras oportunidades hemos difundido la temática a través del montañismo, ciclismo, y durante charlas.
El viernes 1 de marzo por la tarde, después de reunirnos con Víctor en Zapala y de hacer una escala previa en la casa de su madre en Aluminé, finalmente llegamos al Camping UNCUYO de Villa La Angostura. Allí fue la acreditación, cena y charla previa, a cargo de Marcelo Hostar quien organiza hace 17 años este memorable Encuentro de Kayakistas en Patagonia.El vento es una verdadera fiesta del Kayakismo que cada año suma más entusiastas.

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¡Arranca la aventura!
Luego de desarmar la carpa y un breve desayuno en el buffet, con Víctor y Ezequiel Poch de Bariloche nos dispusimos a bajar los kayaks en la playa del camping y guardar las bolsas estancas y demás equipo en los tambuchos del kayak doble donde iban Víctor y Ezequiel y en el Asiak Petrel que iba a ser mi compañero estos 4 días de travesía. Media hora después de lo pactado, a eso de las 11.30, arrancó el 17 Encuentro de Kayakistas Nahuel Huapi 2019. Más de 70 kayakistas y deportistas de distintos puntos del país, estábamos unidos en esta gran aventura en Patagonia.
Acostumbrado a remar en el Delta del Tigre, poder apreciar en el fondo del lago las rocas, algas y algunos peces, era un verdadero placer. Los paisajes alrededor eran increíbles, con los cerros y bosques de coihues, lengas y ciprés reflejados en las aguas turquesas del lago. Mientras remaba, disfrutaba el simple hecho de sentir la fresca brisa en la cara y poder contemplar las montañas nevadas y bosques desde abajo, cosa que en general es al revés, ya que por ser montañista suelo ver los lagos y bosques muy a lo lejos desde alguna cumbre. Qué lástima que en el Delta no hay montañas, sino sería la persona más feliz.

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Después de 2 horas de remada hicimos una parada para almorzar en Bahía Inalco donde, según cuenta la leyenda, se lo vio a Hitler en los años 50. Luego continuamos hacia el brazo Última Esperanza, pasando por el brazo Rincón para finalizar en la chacra Martinez donde acampamos la primera noche. La tarde pasó rápido entre el armado de la carpa, una breve siesta, mates y charlas de por medio con kayakistas que fuimos conociendo. La primera cena nos recibió a lo grande con cordero y choris, y algún que otro tinto que nunca faltan. La primera jornada remamos 18 km en unas 5 hs.
El segundo día, a eso de las 11 am, partimos con rumbo norte hacia el brazo Machete donde después de remar unas 2 hs, paramos a almorzar. En algunos tramos del brazo Machete el fuerte viento y oleaje por popa y manga hizo que por momentos se complicara mantener el kayak estable, pero por suerte no me di vuelta. Menos mal, porque aún no sé hacer el Roll y más allá de que siempre que uno se da vuelta hay mucha ayuda y camaradería de la tribu Kayakera, no está muy bueno que digamos darse vuelta en estas aguas congeladas.

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Como estaba muy ventoso, pasamos de largo el arroyo Colorado y a eso de las 17 hs llegamos a bahía Chavol, donde nos esperaba el camping para la segunda y tercera noche de la travesía. Cristina y Silvia nos atendieron en la chacra, con sus clásicas tortas fritas y mermeladas artesanales para acompañar los típicos mates en el camping. Este segundo día remamos 17 km pero se me hizo más largo que el primer día, quizás por el tramo del Machete que estuvo con mucho viento y oleaje. Para esa noche la cena del grupo eran las famosas viandas de “Sabor de Reyes”. Me tocó un guiso de lentejas con panceta y chorizo colorado, un verdadero lujo cada vez más difundido entre kayakistas y montañistas. Luego de varias rondas de chistes acompañados por más de un brindis, nos fuimos a dormir.
De acuerdo con el cronograma original de la travesía, el tercer día se suponía que debíamos ir a Piedras Blancas e Isla Victoria, pero al final se suspendió a causa del clima. Estuvo lloviendo toda la noche anterior y hasta casi el mediodía y, sumado al viento, se iba a hacer imposible remar en esas condiciones.
Igualmente se hizo un trekking de unos 5 km por la zona con una guiada de lujo a cargo de Adam Hajduk y Silvia o “Pila” como le decían, que nos llevaron a través del bosque a ver unas pinturas rupestres en unas rocas. Algunos decidieron quedarse en el camping y fueron a practicar apoyos y dominios de olas con Marcelo. Al volver del trekking, comimos una buena picada con mates, como antesala al asado que nos esperaba en el quincho de la familia Chavol. Como ya era costumbre, al cierre del asado no faltaron los chistes acompañados por bebidas espirituosas mientras afuera no paraba de llover.

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Península Quetrihué y Bosque de Arrayanes
Una vez cumplido el ritual de cada mañana entre desarme de campamento, desayuno y alistamiento de los kayaks, a las 10 arrancó la cuarta y última etapa de la travesía rumbo a Península Quetrihué. Nos tocó un cruce de casi 1 hr con bastante viento y fuerte oleaje. Después de una breve parada para reagrupar al resto de los compañeros, a eso del mediodía llegamos a Bosque de Arrayanes.
Después de almorzar estuve caminando un rato por la zona del Bosque de Arrayanes que me trajo gratos recuerdos ya que no había vuelto desde los 18 años, cuando fui al Viaje de Egresados a Bariloche. Algunos turistas que llegaban en catamarán desde la Isla Victoria nos miraban desorbitados al vernos con todo el atuendo de kayakista: chalecos, cubrecokpits y remos.

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Antes de partir rumbo a Bahía Mansa fue la tradicional foto grupal de la edición 2019, todos a puro festejo saludando y levantando las palas. Luego de 1 hora de remada llegamos a Bahía Mansa donde entre varios, fuimos porteando todos los kayaks un tramo de unos 80 mts por el bosque. A eso de las 5, y habiendo remado 23 km durante la jornada, finalmente llegamos al camping de la Universidad de Cuyo dando fin a esta gran travesía. Ni bien llegamos nos abrazamos con Víctor y Ezequiel, y después de cargar los kayaks y ordenar todo el equipo, nos fuimos a tomar un café con medialunas en el buffet del camping. Por la noche fue la cena show de cierre con pizzas y cervezas, algunos sorteos y entrega de reconocimientos a Víctor y Vanesa Fundaró. Para poner un broche de oro, Fabiana Schettini y Vanesa Fundaró nos deleitaron con sus cantos a capela mientras eran ovacionadas por todos.
Me da una gran satisfacción haber participado en esta travesía. Pude cumplir con mis objetivos, ver paisajes increíbles desde el kayak y la costa, conocí personas increíbles que, en definitiva, es lo que más rescato de las travesías en kayak y viajes de montaña. Ahora, a descansar y empezar a planear los próximos desafíos…

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Agradecimientos y Menciones especiales
No puedo dejar de mencionar la participación y gran desempeño de Agustina Arellano de Entre Ríos, palista extraordinaria que tiene capacidades diferentes y estuvo remando junto a su padre. También a Vanesa Fundaró, gran kayakista ciega de Córdoba que, con la mejor de la onda y pura garra, se remó todo. ¡Realmente admirable y ejemplar lo que hicieron estas dos guerreras de la vida!
Gracias totales a Víctor Tillería por acompañarme estos 4 días de travesía, demostrando que con fuerza de voluntad y convicción todo es posible y quien volvió a demostrar que “Donar órganos, es dar vida”. Gracias a mis compañeros de travesía y vecinos de carpa Ezequiel Poch, Richard Niebuhr y Martín Stanic por la camaradería y ponerle la mejor de la onda y, en especial, a Marcelo Hostar por estar en todos los detalles de la organización de la travesía para que todo salga a la perfección. Por último, a quienes aportaron para los premios y sorteos de la última cena: Carlitos Nieto, de Córdoba, que aportó con cereales y alfajores, a Gustavo Feldman de M&G Kayaks, y a Gonzalo Rivarola de Garmont por su indumentaria y equipo.
¡Gracias a todos y a seguir remando!

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